La aerotermia con suelo radiante es uno de los sistemas de climatización más eficientes del mercado. Proporciona un gran confort, reduce el consumo energético y requiere muy poco mantenimiento. Sin embargo, conocer algunos aspectos básicos de su funcionamiento puede marcar la diferencia entre una instalación que simplemente funciona y otra que ofrece el máximo rendimiento durante muchos años.
En ArquiAG queremos compartir contigo 7 trucos sencillos que puedes aplicar para cuidar tu instalación, prevenir pequeñas incidencias y disfrutar de un mayor confort tanto en invierno como en verano.
1. Configura correctamente el termostato
Puede parecer una obviedad, pero es uno de los errores más habituales.
Si tu vivienda dispone de suelo radiante para calefacción y suelo refrescante para verano, el termostato debe ser compatible con ambos modos y estar correctamente configurado:
- Modo calor durante el invierno.
- Modo frío durante el verano.
Si el termostato no está en el modo adecuado, la válvula termostática no interpretará correctamente la orden y la instalación no funcionará como debería.
2. Cambia las pilas del termostato una vez al año
Aunque la pantalla del termostato siga encendida, las pilas pueden no tener suficiente carga para enviar correctamente la señal a las válvulas termostáticas.
Es un mantenimiento muy sencillo que recomendamos realizar una vez al año y que puede evitar muchos quebraderos de cabeza.
3. Aprende a controlar la temperatura
Otro error muy frecuente es confundir la temperatura que aparece en el termostato.
Debes diferenciar entre:
- La temperatura ambiente, que es la que hay realmente en la habitación.
- La temperatura de consigna, que es la temperatura que le estás pidiendo alcanzar al sistema.
Por ejemplo, si la habitación está a 27 °C y programas el termostato a 24 °C, el circuito permanecerá abierto hasta alcanzar esa temperatura.
Comprender esta diferencia te ayudará a interpretar correctamente el funcionamiento de tu instalación.
4. Revisa la caja de colectores
La caja de colectores es el punto desde el que se distribuye el agua a los distintos circuitos del suelo radiante.
Comprueba de vez en cuando que las válvulas termostáticas abren y cierran correctamente cuando modificas la temperatura desde el termostato.
Un truco útil
Si alguna vez el termostato deja de funcionar por falta de pilas o cualquier otra incidencia, retirar temporalmente el cabezal termostático permitirá que la válvula permanezca abierta y el agua continúe circulando hasta solucionar el problema.
5. Ajusta correctamente la temperatura de impulsión y la bomba de circulación
Durante el verano, si notas que la vivienda no consigue refrescar lo suficiente, conviene revisar dos aspectos fundamentales.
Temperatura de impulsión
La temperatura de impulsión es la temperatura del agua que circula por el suelo radiante, no la temperatura de la vivienda.
Una impulsión demasiado alta reducirá la capacidad de refrigeración del sistema.
Bomba de circulación
La bomba es la encargada de mover el agua por toda la instalación.
De nada sirve impulsar agua fría si esta apenas circula por los circuitos.
Comprobar que la bomba trabaja con el caudal adecuado permitirá mejorar el rendimiento del sistema, especialmente durante los días de más calor.
6. Controla la presión del circuito
La presión del circuito es uno de los aspectos más importantes para garantizar un funcionamiento correcto.
Revisa periódicamente la presión del circuito y asegúrate de que se encuentra dentro del rango recomendado por el fabricante o por la empresa instaladora. Si observas que la presión baja con frecuencia, es recomendable revisar la instalación para descartar posibles fugas o la presencia de aire en el circuito.
Si la presión baja demasiado, el agua no circulará correctamente y la instalación perderá rendimiento.
7. Protege tu instalación
Una instalación bien protegida es una instalación que durará muchos más años.
Instala un desfangador magnético
Este elemento retiene las partículas metálicas e impurezas que circulan por el agua, evitando que lleguen a componentes sensibles como la bomba o el intercambiador de calor.
Es una inversión muy recomendable para alargar la vida útil de la instalación.
Observa cómo responde el depósito de inercia
Cuando la temperatura del depósito desciende rápidamente tras modificar la impulsión, suele ser una buena señal de que la instalación está correctamente dimensionada y el agua circula de forma eficiente.
Revisa el agua caliente sanitaria
Si notas cambios en la temperatura del agua caliente, antes de pensar en una avería comprueba la configuración del equipo. En muchas ocasiones, el problema se debe simplemente a un ajuste incorrecto.
Una instalación cuidada es una instalación más eficiente
La mayoría de las incidencias que aparecen en una instalación de aerotermia pueden evitarse con pequeñas comprobaciones periódicas que apenas requieren unos minutos.
Revisar el termostato, comprobar las válvulas, controlar la presión o mantener limpia la instalación son gestos sencillos que ayudan a mejorar el rendimiento, reducir el consumo energético y prolongar la vida útil del sistema.
En ArquiAG diseñamos instalaciones eficientes, pero también queremos que nuestros clientes sepan sacarles el máximo partido. Porque una instalación bien mantenida no solo consume menos, sino que ofrece el confort que esperamos de ella durante todo el año.
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